24 abr. 2017

Químeras perdidas

Ensoñaciones diurnas
muestran los desesos
de les olvidades.
Duermen de día
los zombies de la labor.
Apagan sus sueños
y acatan las normas.
Viven con los ojos cerrados
y el corazón
en un cesto de espinas
encogido,
sangriento,
tristamente abandonado,
como un bebé en una iglesia,
como la tierra ansiosa de agua.
Recuerdan perderse de día,
pero no dejan su cuerpo libre,
su mente…
Fantasean con ilusiones,
imaginan las ficciones,
idealizan las visiones y
codician la vida
que no se dejan vivir.


23 abr. 2017

Metamorfosis

Te vistes y desvistes,
también te travistes.
Y es que te todo elemento
que decora tu ser
te hace relucir.
Desde las plumas
a la purpurina,
desde los tejanos
a las bambas.
Tú, reina de la mutación,
rey camaleónico,
aprendiz del cambio
y de la creación artística.
Transmutación de elementos,
conversión de ideas,
transformación real.

 Ilustración de Óscar Guitérrez González

22 abr. 2017

La justa dosi

El treball de fi de grau, 
la tesina,
la tesi doctoral…
El treball blablablibliblublu,
la equació aturdidora de sentits,
la polimorfia sintàctica de la síntesis de la erudició.
I es que el cap s’abruma,
amb tanta botjeria.
Si, si, s’ompli d’histories
i continguts,
però...
per a qué?
Títol, carretera i manta.  
Mare, hui no vinc a sopar.
He d’escriure 10.000 paraules
sobre els jardins a l’Anglaterra en el segle XI.
Molt bé filleta, et deixaré
la carn al congelador.
I després de tot açò, que?
Doncs un altre màster,
un altre carrera,
un nou títol.
Un reconeiximent de les meus capacitats i actitus
en un món aillat i perillós.
Aquest mal sà vici
ens consta la salut i els diners.
Es com el subidón de l’heroina,
la baixadeta del Diazepan.
Donam drogues acadèmiques.
Donam a historiadors -homes blancs de gran inteligència.
Donam als majors polítics –eixos que sempre han destacat per la seua eloqüència.
Fulla en blanc,
ordinador,
café i te – perque no?
Jo vull tot açò,
i més.
Vull morir de una saturació de coneixèments,
una explosió al meu cervell,
un arcoriris de rendiment.
La signatura crida,
“mai haura un final”.

21 abr. 2017

Los santos inocentes

La persigues por las noches, 
cuando es más vulnerable.
Ella sale de trabajar – delantal y olor a fritanga.
Te diriges hacía ella, como todos los días.
Se asusta,
pero a ti te divierte.
Le muestras la polla, burlón
y ella huye,
molesta y triste – por no haberte gritado a la cara.
Al día siguiente
te encaras contra ella
y le tocas el culo
con tus manos enfermas.
Te empuja y te insulta - la gente en la calle no hace nada,
algunos miran, pero no es su problema, vuelta a la realidad virtual.
Tú no eres su única pesadilla.
En el trabajo también la acosan - su jefe y sus compañeros
y en casa su tío siempre se aprovechó de ella.
Y tú – asqueroso misógino,
eres la guinda de un pastel venenoso,
que recorre su garganta
y que se le atraganta,
le quema,
le hace rabiar,
otra noche más.
Hoy quieres besarla,
manosearla,
follártela,
sí,
¡quieres violarla!
Por eso no esperas que ella te vuele la cara – BANG!
Y así hace de tu monstruosa jeta
un amasijo de sangre y vísceras.
Y reluce la mierda infecta que eres,
llena de gusanos, moscas y cucarachas.
La gente grita - ¡Loca!, ¡Asesina!...
ellos la graban – y lo comparten en sus redes sociales #EnergúmenaVuelaCabezaAcosador!
llaman a la policía…
y ella,
al fin,
sonríe satisfecha.
En la televisión lloran tu asesinato
y a ella - la vil prensa,
la ahorca para siempre.
Sus amistades no la defienden,
a sus conocidos no les sorprende – siempre iba provocando.
La historia no acaba,
hacen una película de lo sucedido.
A ti te glorifican – resultado de una sociedad patriarcal
y a ella la queman – en la hoguera que aclaman que debería estar.
Las llamas devoran su cuerpo,
pero, ahora, las pistolas suenan sin césar.
Bang!
Otro muerto - #LasMujeresSeHanVueltoCrazy 
Bang!
Otro al agujero
Bang, Bang, Bang…
Las calles se bañan
con la sangre de los llamados héroes,
el aire se envuelve
con la ceniza de las incomprendidas,
las perseguidas,
las atacadas,
las mujeres que dijeron BASTA.


 Ilustración de Sara Pachón

13 abr. 2017

Los monstruos del siglo XXI

Hacía años que sus sueños
se llenaban con colágeno.
Él optó por el trasplante
capilar.
Pelo fuerte y lustroso,
sobre su brillante calva.
¿Tantas operaciones
de que les sirvió?
Sus problemas seguían siendo los mismos.
Solo que ahora
asustaba mirarles a la cara.
Rostros sin vida,
planchados,
alisados,
con toxina botulímica aquí
y allá.
¿Dónde se encuentra la expresión
cuándo la fachada fue derribada?
¿Qué siente un cuerpo
cuándo se lo transforma
con tanto descaro?
Ella lo hizo por imposición social – se sentía poco deseada.
Él lo hizo por posición social – se sentía un poco viejo.
Ella lo hizo por un motivo,
él por otro,
pero ambos rajaron sus jetas,
abdomen,
brazos,
pies,
pómulos,
traseros,
tetas…
Implantes,
grapado de estómago,
silicona,
lifting facial,
liposucción.
Otoplastia,
rinoplastia,
blefaroplastia…
Son las marionetas de las corporaciones,
los engendros de la nación,
los productos del Estado. 

 Ilustración de John Kenn Mortensen

3 abr. 2017

El disfraz

Y de nuevo me pongo el disfraz
 de buena chica.
Tengo reunión familiar
y no quiero desentonar,
en esta familia enferma
que miente,
crítica,
pero endulza con palabras
amargas.
No solo cambio mi forma de vestir
también mi forma de pensar.
Dos horas más tarde
el disfraz me asfixia,
me ahoga.
No puedo respirar.
Voy al baño
y fumo,
tanto, que casi quemo mi falsa apariencia,
evidenciando el fraude que me obligan a ser.
Vuelvo.
Mismo debate,
mismas caras arrugadas,
amputadas,
llenas de fango y serrín.
Salgo,
prometo volver pronto,
llamar más,
solo quiero ir a casa,
quitarme el apretado corsé,
que no solo ajusta mi figura,
sino que entumece mis pensamientos.
Lloro,
por la presión de aparentar,
de ser lo que los demás ojos quieren que sea.
No me aceptan
porque yo no me acepto.
Por eso cambio,
como un camaleón en peligro,
hinchándome como un pez globo apresurado,
mimetizándome como un insecto palo en el bosque.
Soy lo que quieren que sea,
y me olvido de vivir,
de sentir,
de amar,
incluso de respirar -si está mal visto.
Otra reunión,
otro traje.
Uno para cada ocasión,
uno para ocultar mil mentiras.
Desgarrando mi identidad,
anulando mi capacidad de decisión,
de ser libre.
Vuelvo  vestirme para otro momento
y esta vez olvido pintar mis ojos,
peinar mi cabello,
y las palabras se pegan,
como un chicle,
en mi cerebro.
Me escondo,
me cambio,
me transformo de nuevo.
¿Cuándo saldrá mi verdadero yo?
Tengo miedo.
Miedo a expresarme
y que no me acepten.
Miedo a mostrarme
y encontrarme sola.
Miedo a no ser aceptada.
respetada,
querida.
Me enseñaron a disfrazar mi espíritu,
a cubrir mi vida,

a ocultar mis vicios,
a esconder mis sueños.
Me enseñaron a no ser yo misma,
a tener miedo,
Miedo a todo
y a nada.
Y así vivo,
fingiendo.
Fingiendo una y otra vez.
Para mis amistades,
familia,
en el trabajo,
con extraños…
Fingiendo ser alguien
quién no soy,
perdiéndome en el camino,
olvidándome de mí.

 Ilustración de Pollynor