24 nov. 2011

Estaciones

Cuatro mascaras,
cuatro estaciones.

Primero llegas tú, primavera,
Embadurnada de flores toda entera.
La locura azota a tú cabeza,
y sin darte la pereza,
llenas todo de luces y colores,
aromas y dulces sabores.

Pero pronto el termómetro sube,
y aparece como de una nube,
el aliado de los críos,
con ímpetu y potente brío,
el verano,
alocado enano.

Y de repente todo se nubla,
y ya nadie habla.
Es que pasa revoltoso
el desordenado a su antojo,
al que algunos esperamos todo el año,
el embriagador otoño.

Lluvia, nieve, frío maldito,
ya esta aquí el indómito que me roba el hálito,
que me hace añorar
lo que he de olvidar,
completo y alterno,
ese es el invierno.