18 oct. 2011

Abuel-ita-ita-ita ¡¡¡AaaHhh!!!

Querida abuelita,
creo que me he enamorado.
Ya se que soy joven e inocentita,
pero Cupido con una flecha me ha atravesado.

Se trata de un hombre fuerte y elocuente,
de ojos claros y mirada profunda.
Tiene una voz tan bella y un magnetismo irresistiblemente potente
que cuando no estoy a su lado me siento febril y moribunda.

¡Ay abuelita! ando completamente perdida,
ya no como ni en la noche y en el día.
Solo soy capaz de sentir mi fría herida
y quiero alejarme de la ría
[por que si no acabaré haciendo alguna tontería].

Si no estoy con él me siento sola
y si estoy con él me siento viva.
Estoy encerrada en una gayola
llena de ira nociva.

¿Pero que te ocurre hoy abuelita?.
Me miras con ojos extraños.
¿Ocurre algo viejecita?.
Me haces sentir arrinconada donde los colores estan perdidos.

Tú ropa ya no te cabe,
tienes vello indomable en el pecho.
¿Has dejado de tomar el jarabe?.
Es la edad, ya esta todo hecho.

No te reconozco esta noche.
Estas muda y esquiva.
Creo que cogeré ya el coche
y me marcharé pensativa.

Por favor abuela,
¡déjame pasar!.
¿Por qué te pones la esquinela?
¡No ves que te vas a abrasar!.

No se que haré contigo,
pero mi paciencia se ha agotado.
Te abandonaré como a vil mendigo,
en un enorme supermercado.

No me arañes,
no me muerdas,
no me arranques
las vestimentas.
¿Pero en quien te has convertido abuela mía?
No puedo creer que,
con toda mi sabiduría
no me haya dado cuenta de que… ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!.

                       Dibujo: Rithika Merchant

12 oct. 2011

Entre las sábanas

Entre las sábanas te encuentro,
menuda y encogida,
Eres presa de mi saliva.

                                                                 Dibujo: Conrad Roset.