23 mar. 2017

Ignorando quiénes somos

Siempre fuimos amigas 
o eso creímos.
Un día fui consciente
de que no la conocía,
que no sabía nada de ella,
ni sobre sus aspiraciones
ni sobre sus mayores miedos.
Nada.
Absolutamente nada. 
Nuestra amistad es para siempre – “no hay nada para siempre” cantaban los Héroes del Silencio. 
Nuestra amistad es distinta al resto – nunca la creí en eso. 
Hablar no es lo nuestro – Lo sé, lo siento…
No tuve más remedio
que enfrentarnos al espejo.
Allí estábamos.
Sin querer vernos,
tocarnos,
sentirnos…
Dos desconocidas
con una misma sombra.
Dos hermanas
con un mismo aura.
Dos personas,
que nunca fueron dos,
si no siempre una.
El cristal vomito
la realidad.
El reflejo de una persona sola,
asustada,
queriendo conocerse
pero impidiéndoselo a la vez. 
Amigas para siempre – dijo la voz del espejo.
Apago las luces
y nunca más la volvió a ver. 

 Ilustración de Marie Main Guy

15 mar. 2017

Magia

Llámalas como quieras, 
pero no por ello las quemaron en la hoguera.
Que si brujas,
curanderas,
hechiceras.
Que sí encantadoras,
adivinadoras,
magas…
¡Mujeres!
Mujeres sabías,
con conocimiento y poder.
Por eso las quemaron.
Por miedo
e ignorancia.
Que sí médiums,
nigromantes,
videntes.
Que sí espiritistas,
pitonisas,
ocultistas…
¡Mujeres!
Mujeres que asesinaron
y asesinan.
Con su analfabetismo vital,
su pánico machito
y su ineptitud radical.
Yo le canto a las vestales,
que ocupaban los templos de las Diosas.
A las sibilas,
profetas de la razón.
A las sacerdotisas,
que auguraban los cambios,
y observaban el futuro.
No culpes a la magia
de la violencia patriarcal,
No culpes al temor,
de la barbarie,
el asesinato,
y la crueldad.


















Ilustración de Conrad Roset

14 mar. 2017

Las nuevas adicciones

Las relaciones sociales han muerto.
Murieron el día
en que dejamos
entrar a Facebook en nuestras vidas.
Pia,
El Gran Pájaro Azul,
que alimentamos
con monstruosidades.
Deslizamos nuestro dedo
por la pantalla y
desechamos a la gente,
evidenciando el valor que tienen.
Los móviles
vibran sin césar
y nuestro cerebro
libera la dopamina ansiada,
al fin nos sentimos integrados,
amados…
por una sociedad enferma
dónde tiene más valía
nuestro perfil de Instagram
que una conversación cara a cara.
Nos olvidamos de saborear la comida
capturándola con el celular.
Nos olvidamos de observar la naturaleza
mientras peleábamos con la GoPro
que se había vuelto a reiniciar.
Las palabras han perdido sentido
han sido sustituidas por infografías
y nuevos modelos empresariales.
Los besos pronto no tendrán cabida,
las historias en la cama,
todo será cambiado
por las noticias vacías de Yahoo,
Hotmail
o cualquier otro medio
que se lucra con nuestra procrastinación.
No quiero vivir en una sociedad
en el que nuestro bienestar se mide con likes,
y nuestro reconocimiento laboral
a través de Linkedin.
¿El futuro es el progreso
o la perdida de aquello que nos hacía
ser quiénes éramos?
Las relaciones sociales han muerto,
ahora deja que lo postee
en mi Blog.
Jean Julien - Antes de Instagram
 
Poema disponible en el número de marzo de Valencia Escribe (página 11)
Para descargar (pdf):  http://www.mediafire.com/file/4698fx8n3qn6n9l/VE-31+MARZO.pdf

13 mar. 2017

Elle

Ronronea

jadea

gruñe.

Su cuerpo produce los sonidos

más musicales

que he escuchado en toda mi vida.

Brama,

canta,

y de su boca

brotan palabras

como rosas

en la arena,

como polvo

en las estrellas.

Palpita,

pisotea,

danza en las escaleras.

Siente el éxtasis,

la cerveza

subiendo y bajando,

moviendo las caderas.

Su pelo suelto,

la cresta en la cara,

la calva al viento.

Sus movimientos,

arrítmicos

me enamoran,

su voz,

me persigue en mis quimeras.

Brinca,

salta y

grita.

Elle

lo es todo.

Transición de caminos,

historias por descubrir,

risas en la calle,

lágrimas amistosas,

y sobre todo,

música,

que vibra,

acoge

y sueña.

1 mar. 2017

Hervir

Nos persigue una sombra negra

que el cine – Siempre tuyo, siempre mía, siempre nuestros

nuestras amistades – Tía, es normal que te miré el móvil

la música – Sin ti no soy nada

la sociedad – Mujer “muere” apuñalada a manos de su expareja

nos enseñó a alimentar.

Celo,

del latín “zelus” – ardor,

donde,

junto a su tríada aliada:

Religión,

Amor romántico y

Heteropatriarcado,

construye las bases

de nuestras relaciones.

Con unos cimientos que se tambalean

por la putrefacción

de los ideales machistas

que los fundamentan.

Con una estructura arcaica,

dañina y

represora.

Y así es como no enseñan a amar.

Nos ponen el miedo en la cabeza,

el insulto en la boca y

el arma en nuestras manos,

unas manos que buscan venganza,

por cosas que pueden o no haber pasado,

unas manos que se dejan llevar

y pierden toda culpabilidad – No era un hombre agresivo. ¡Esto nos pilla a todos por sopresa!

unas manos que actúan,

que dañan,

que matan.

Hierve nuestra sangre:

Es nuestra forma de amar

Es nuestra forma de expresarnos,

sin pensar,

sin reflexionar…

“La maté por qué era mía”

La sombra crece

y se extiende

como una mancha de aceite,

impregnándose en nuestras conciencias permeables.

 Ilustración de Ricardo Fumanal - Celos