1 mar. 2017

Hervir

Nos persigue una sombra negra

que el cine – Siempre tuyo, siempre mía, siempre nuestros

nuestras amistades – Tía, es normal que te miré el móvil

la música – Sin ti no soy nada

la sociedad – Mujer “muere” apuñalada a manos de su expareja

nos enseñó a alimentar.

Celo,

del latín “zelus” – ardor,

donde,

junto a su tríada aliada:

Religión,

Amor romántico y

Heteropatriarcado,

construye las bases

de nuestras relaciones.

Con unos cimientos que se tambalean

por la putrefacción

de los ideales machistas

que los fundamentan.

Con una estructura arcaica,

dañina y

represora.

Y así es como no enseñan a amar.

Nos ponen el miedo en la cabeza,

el insulto en la boca y

el arma en nuestras manos,

unas manos que buscan venganza,

por cosas que pueden o no haber pasado,

unas manos que se dejan llevar

y pierden toda culpabilidad – No era un hombre agresivo. ¡Esto nos pilla a todos por sopresa!

unas manos que actúan,

que dañan,

que matan.

Hierve nuestra sangre:

Es nuestra forma de amar

Es nuestra forma de expresarnos,

sin pensar,

sin reflexionar…

“La maté por qué era mía”

La sombra crece

y se extiende

como una mancha de aceite,

impregnándose en nuestras conciencias permeables.

 Ilustración de Ricardo Fumanal - Celos

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