24 ago. 2013

Mientes

¿Porqué mientes
si luego te arrepientes?
Después vienes llorando,
con la cabeza gacha,
y suplicas mi perdón,
como un verdadero pecador.
Cabrón, no lo intentes,
no pidas que te absuelva,
vive con lo que dices
y asimila lo que predicas.
Esa coraza dorada
pronto oxidada estará,
y esa máscara donde escondes tu cara
en polvo se convertirá.
Pues no eres nada,
ni nadie,
si tu vida es pura patraña.

Fotografía: Dora Maar

2 comentarios:

  1. Vaya que duro poema y lleno de rabia.

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  2. ¿En qué estabas pensando para que te saliera un poema con tanta rabia?

    Está muy chulo, me gusta aunque no te pega nada.

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