26 jun. 2014

Senda

Atravesé valles,
cruce puentes,
subí montañas,
anduve por milenios.
Tan lejos de casa.

Nade en mares, lagos y ríos.
Me sumergí en aguas de plata y cristal.
Bebí del néctar de la vida,
bañé mi cuerpo con la lluvia
y me fusioné con el barro húmedo de los bosques.

Tras años de camino,
en el recoveco más profundo de mi senda,
encontré lo que más ansiaba,
a mí, henchida y agazapada,
como una pequeña bestia.

Me miré con recelo,
pero finalmente obtuve una sonrisa,
comprensión y apoyo.

Nos cogimos de las manos
y decidimos continuar juntas
ese largo camino que se alzaba delante de nuestros ojos.

Fotografía tomada en Rumania-Constanta (Mar Negro)

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